Desde hace más de 40 años la única salida para los habitantes del Rif es la emigración a Europa, como consecuencia de ello la cultura tradicional bereber del Rif se desmorona. En su lugar no se construye nada nuevo, no hay proyecto y por lo tanto la emigración sigue siendo la única salida. Este es el círculo vicioso en el que está inmersa hoy la sociedad rifeña.
Alhucemas es una ciudad que sirve de lugar de transito hasta la partida hacia Europa; hoy por hoy el único horizonte.
El auge inmobiliario propiciado por el dinero de los emigrantes ha cambiado mucho Al-hoceima, hay casas en construcción por todos lados. Estamos en el mes de agosto y la actividad es febril. Hay miles de emigrantes con sus coches europeos y sus ropas de marca. Suenan los cláxones de las caravanas indicando boda por todo lo alto al estilo europeo. Los cafés están llenos y todo está impregnado de un aire europeo. Pero el sueño solo durará un mes, luego los emigrantes volverán a sus trabajos al otro lado del mediterráneo, se llevarán a sus mujeres y todo volverá a ser como antes, hasta el año que viene.
Mientras tanto los hombres jovenes en Al-hoceima miran la tele y observan con envidia a los que vienen mientras esperan una oportunidad.